ruta de los faros en Galicia

Ruta de los faros

En la accidentada costa gallega no faltan buenos faros que ayuden a los barcos a circular, especialmente por complicados trechos marítimos como los que bordean la famosa Costa da Morte – costa de la muerte en gallego-. Si visitas Villa Carolina con tiempo suficiente para hacer distintas escapadas y te apasionan los paisajes marítimos o los faros, vas a poder disfrutar mucho con las rutas de los faros en Galicia, a pie, en bicicleta de montaña o en coche.

En primer lugar, en las inmediaciones de nuestra casa se encuentra el Faro de Corrubedo, que merece una visita. Además, tiene muy fácil acceso desde la carretera principal del pueblo. Pero, sigamos con el recorrido.

 

“Camiño dos Faros” a pie

Esta ruta de senderismo, de 200 km, arranca en Malpica, a menos de dos horas de nuestra villa, y permite conocer la Costa da Morte, hasta Finisterre.

Transcurre paralela al mar, por todos los faros y ofrece diferentes paisajes de la costa gallega: acantilados, playas, dunas, bosques, estuarios, etc. Y también una mirada al patrimonio local. Podrás encontrar villas marineras, castros o dólmenes, y distintos miradores para contemplar los paisajes del Atlántico.

El Camiño dos faros se estructura en ocho etapas de nueve horas y de entre 18 y 32 km diarios. Tiene una dificultad media. El desnivel total es de 4.000 metros positivo y 4.000, negativo. Y pueden recorrerse a pie o incluso en bicicleta de montaña. Son las siguientes:

 

Malpica
Faro de Punta Nariga. Malpica.
  • Malpica – Niñóns (21,3 km)
  • Niñóns – Ponteceso (25,3 km)
  • Ponteceso – Laxe (25,3)
  • Laxe – Arou (18 km)
  • Arou – Camariñas (23,8 km)
  • Camariñas – Muxía (32,6 km)
  • Muxía – Nemiña (25,3 km)
  • Nemiña – Cabo Fisterre  (26,9 km)

Por la Costa da Morte en coche

Aquellas personas no aficionadas a caminar, que no tienen la forma física o que disponen de pocos días pueden hacer la ruta de los faros en Galicia en coche. Visitaréis estas poblaciones y enclaves.

 

Malpica. Punta Nariga y el Faro de las Islas Sisargas

El primer pueblo del recorrido es Malpica de Bergantiños. Su tradición marinera se aprecia en un puerto lleno de actividad. Uno de los más importantes de Galicia en pesca de bajura. Podrás apreciarse pequeñas embarcaciones tradicionales y gran actividad. Además, el paseo marítimo ofrece terraceo en verano y una estupenda vista del oleaje de la zona en invierno.

Cuenta con el faro más moderno de Galicia, Punta Nariga, con base en forma de barco. Destaca también el de las Illas Sisargas, a menos de una milla del Cabo de San Adrián, donde se ubica un santuario y puede observarse el pequeño archipiélago. El faro es difícil de visitar porque no existe ninguna empresa que haga traslados a las islas, solo embarcaciones privadas desde el puerto de Malpica.

Las Sisargas constituyen una reserva natural. Son tres pequeñas islas: Chica, Malante y Grande, donde se encuentra el faro.

 

De Cabo Roncudo a Laxe
Cabo Roncudo
Faro de Cabo Roncudo. Ponteceso.

El tercer faro del recorrido es el de Cabo Roncudo, en el concello de Ponteceso. Se asocial el nombre al rumor o ruido del mar al estrellarse contra las rocas. Es un faro más sencillo, en un paisaje muy especial, en el que diversos cruceiros marcan puntos negros de la costa.

En Ponteceso pueden visitarse también el pazo en el que nació el poeta gallego Eduardo Pondal, autor de la letra del himno de Galicia y el puente sobre el río Anllóns. Otra forma de disfrutar el paisaje que ofrece el río es desde el mirador de Monte Branco.

Antes de llegar al próximo faro, merece la pena un desvío al interior para descubrir dos importantes enclaves arqueológicos: la Cibada de Borneiro, castro habitado entre los siglos IV a.C. y I d.C., y el dolmen de Dombate, cuenta con centro de interpretación y es uno de los más emblemáticos de Galicia por su tamaño.

El faro de Laxe, en el Monte Insua, data de 1920, como el de Roncudo, y es similar a este. Ofrece una de las mejore

Playa de los cristales. Laxe.

s vistas del Atlántico. Junto a él, una escultura “A espera”, homenajea a las familias de los marineros desaparecidos en el mar. En Laxe, es obligada la visita a la Playa de los cristales. El arenal está formado por pequeños cristales de colores erosionados por el mar, resultado de un antiguo vertedero.

Asimismo, ofrecen una estampa singular la laguna y la playa de Traba y, en Arou, el mirador de Lobeiras.

 

Camariñas, Muxía y sus faros

Camariñas es otro pueblo marinero, famoso por su encaje de bolillos. Su faro, ubicado en Cabo Vilán, fue el primero de España en funcionar con luz eléctrica y señaliza uno de los tramos más peligrosos de la Costa da norte. En enclave, declarado de Interés Turístico Nacional en 1933, se pueden visitar el llamado Faro Vello – Faro viejo- , que funcionaba con vapor, y el Centro de Interpretación de los naufragios, faros y señales marítimas de la Costa da Morte.

Faro de Cabo Vilán
Faro de Cabo Vilán. Camariñas

Desde Cabo Vilán, una pista de tierra, transitable en coche y señalizada como PR-G-158 lleva a Punta do Boi, con unas vistas que no hay que perderse. Allí se localiza el Cementerio de los ingleses, incluido en la Ruta Europea de Cementerios Singulares.

Entre Punta do Boi y punta da Cangada se produjeron ocho naufragios, el más tráfico, el de Serpent en 1890. El acorazado se dirigía de Plumouth a Sierra Leona. De los 175 tripulantes solo sobrevivieron tres. El resto están sepultados en el cementerio.

MuxíaEn Muxía se encuentra uno de los puertos más afectados por el desastre del petrolero Prestige. Tiene un hermoso santuario, del siglo XII, dedicado a Nuestra Señora da Barca. Se encuentra a pie de mar y desde el entorno se puede ver una panorámica del Faro Vilán. También son populares su famosas piedras “de abalar” – mover-; “os cadrís” – cadera-; “namorados” – enamorados- y “O temón” – timón-, nombres que reciben por las propiedades que les confiere la tradición popular.

El Faro de Muxía se encuentra también en un entorno único para disfrutar de la bravura del mar gallego, especialmente en invierno.
En el propio concello de Muxía, siguiendo la ruta, se encuentra otro faro de mayores dimensiones, el de Touriñán. Ofrece otro acceso pedregoso, de vistas espectaculares. Cuando arranca la primavera y termina el verano ofrece la última puesta de sol que puede verse en territorio europeo.

 

Finisterre, el cabo del fin del mundo

El último de los faros de la ruta se encuentra en Finisterre, lugar a donde prosiguen los peregrinos tras haber llegado a Santiago de Compostela para terminar verdaderamente el Camino. Antes de llegar al faro, con otra espectacular puesta de sol, también merece una parada el pequeño pueblo pesquero de Finisterre. Destacan sus cruceiros, el Castillo de San Carlos, fortificación defensiva que mandó construir Carlos III, y la Iglesia de Nuestra Señora de las Arenas, edificada en el siglo XII.

 

Siguiendo por las Rías Altas

La costa gallega sigue salpicada de faros, más hacia el norte. El Camiño dos Faros por la Costa da Morte precede a otra ruta por las Rías Altas, donde se encuentran faros espectaculares como los de Punta Frouxeira y Cabo Ortegal o, ya en la provincia de Lugo, cerca de Asturias, el de Isla Plancha.

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